lunes, 17 de marzo de 2008

DOCUMENTO FINAL DE LA 3ª ASAMBLEA REGIONAL

ASAMBLEA REGIONAL

DOCUMENTO FINAL DE LA 3ª ASAMBLEA REGIONAL



GUALEGUAYCHÚ DÍA 15 DE MARZO DE 2008.

Reunidos en la ciudad de Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos, Argentina el día 15 de Marzo de 2008, los integrantes de la Asamblea Regional presentes, luego de un trabajo intenso y pleno de compromiso, consecuentes con las razones que oportunamente le dieron vida, concluimos en:

1. Reiterar la necesidad de armar entre todo , y desde la diversidad, el compromiso de continuar desde una gestión participativa y multicultural, nuestra tarea de guardianes y defensores de la cuenca que nos incluye.
2. Afirmar el compromiso de abocarnos a elaborar un perfil y propuestas sustentables, que definan el modelo de cuenca que queremos.
3. Reafirmar el concepto de integralidad: Salud, ambiente y economía y la repercusión que cada proyecto de obra propuesto por los estados tiene sobre la misma.
4. Dada la utilización irracional y no sustentable del Río Uruguay, la falta de controles por parte de los estados, el deterioro en la calidad de sus aguas, (que además son utilizadas para el consumo públicos sin la seguridad adecuadas), los proyectos de represamientos existentes y la falta de medidas concretas para revertir la actual situación del mismo:

Declarar al Río Uruguay en estado de emergencia.

5. Establecer jornadas con temarios específicos tendientes a obtener el desarrollo de posibles soluciones a los temas que nos ocupan, incorporando las temáticas que oportunamente se vayan presentando.
6. Avalar las propuestas de acciones concretas aprobadas en la fecha , considerando las mismas como banderas representativas de las luchas que nos reúne:

a-Apoyo a la Marcha al Puente Internacional Gral. San Martín el día 27 de Abril de 2008, como signo visible de protesta y como oportunidad de manifestar la unión de los pueblos en defensa de la vida.

b- Concretar en la fecha del 22 de Marzo y 5 de Junio de este año una jornada regional de expresión de la lucha en defensa de nuestros ríos, nuestra tierra y nuestro futuro.

c- Declarar de interés educativo la bicicleteada que desde Capilla del Monte (Córdoba) y hasta Gualeguaychú se realizará a partir del 08 de Abril del corriente año, como elemento de difusión e intercambio cultural.

7. Aceptar el compromiso de participar de la próxima reunión de la Asamblea Regional en lugar y fecha a designar.
8. Que una delegación de la Asamblea Regional visite a los compañeros del MST de Río Grande do Sul, para establecer contacto directo con las mujeres que fueron reprimidas por manifestarse en contra al modelo forestal celulósico en Brasil.
9. Hacer una mención especial a los 32 años del golpe de estado en Argentina, porque a partir de ese golpe la región comenzó a padecer un modelo que ha facilitado y favorecido la degradación cultural, política, social y económica de nuestra región. Porque los ríos de La Plata y Uruguay, fueron víctimas del peor agravio que jamás hubiéramos imaginado:

La de los cuerpos de militantes políticos y sociales flotando a la deriva, víctimas de la gran dictadura americana.

10. Aprobar como slogan del 4º encuentro de la Asamblea Regional la frase del Gral. Artigas:

“LA CAUSA DE LOS PUEBLOS NO ADMITE LA MENOR DEMORA”.

11. Comenzar con la redacción de un documento para plasmar el “Pacto de los pueblos del Río Uruguay” en el que se delineará los puntos principales para asegurar la salud del ambiente y de las generaciones futuras.



San José de Gualeguaychú, 15 de Marzo de 2008.

ASAMBLEA REGIONAL

lunes, 10 de marzo de 2008

Diálogo con Héctor Sejenovich, economista especializado en medio ambiente

Lunes, 10 de Marzo de 2008

“Somos chanchitos de la India de los finlandeses”

Por Laura Vales

Héctor Sejenovich hace una lectura inquietante sobre Botnia: “Somos los chanchitos de la India de los finlandeses”, dice el economista especializado en medio ambiente. Consultor de Naciones Unidas, Sejenovich realizó el primer informe sobre el impacto de la pastera para la asamblea de Gualeguaychú e integró después el Grupo Técnico de Alto Nivel, un equipo de expertos uruguayos y argentinos que intentó, sin suerte, una salida negociada. Ahora, a tres meses de la entrada en funcionamiento de la planta, sostiene que las fallas que vienen ocurriendo “muestran que los finlandeses no tienen experiencia en manejar una fábrica de celulosa de estas dimensiones”. Augura además que el respaldo social de los uruguayos va a resquebrajarse porque las pasteras no generan empleo, pero advierte que esto posiblemente no cambie demasiado las cosas.

–¿Por qué?

–Porque se espera que Botnia tenga una rentabilidad anual del 29 por ciento, una cifra que triplica el promedio de cualquier empresa. El cálculo fue hecho por Gustavo Melazzi, un colega uruguayo que investigó el tema y lo publicó en la revista Brecha. Botnia va a recuperar en tres años el capital invertido y le van a quedar 37 años de ganancias por delante. Con esos márgenes puede absorber los golpes de cualquier protesta... Aunque, como en todo proceso social, el futuro es impredecible.

–Usted fue el primer testigo en el juicio contra Botnia por tentativa de contaminación. ¿Es posible demostrar anticipadamente que va a contaminar?

–Seguro. Sabemos que hay procesos que causan daño ambiental, como la contaminación con dioxinas. Los daños podrán manifestarse dentro de 5 años, pero están empezando a ocurrir hoy. Son procesos acumulativos, no biodegradables.

–¿Qué es una dioxina?

–No es una, sino cerca de 77 elementos diferentes, combinaciones químicas que se introducen en el organismo y provocan degeneración celular, causando cáncer. O se alojan en el hígado y provocan otros problemas.

–¿Se mide hoy en las zonas fabriles la presencia de dioxinas?

–Sí, en muchos lugares y hace bastante tiempo. En el 2000, por ejemplo, Estados Unidos cortó la importación de ciertos alimentos de Bélgica por la cantidad de dioxinas detectadas, y ese país perdió 500 millones de euros.

–¿En Argentina hay equipamiento para medirlo?

–No, no hay. Habría que importarlo.

–¿Cómo fueron las negociaciones con los técnicos uruguayos?

–Era la época en que la planta estaba a medio construir, e hicimos una reunión tras otra sin avances. Fue absurdo porque los uruguayos no nos daban información, así que no había datos en base a los que discutir. El absurdo absoluto llegó cuando ellos, no pudiendo evitar la presión que hacíamos porque queríamos tener al menos el plano de la planta, trajeron uno. Bueno, ¡al fin!... nos pusimos a mirarlo; uno de nuestros ingenieros dice “pero esto no es Botnia, ¡es el plano de una pastera cualquiera!”. “Ah, sí, claro”, dicen ellos. Habían llevado el plano de una pastera promedio, de los que se usan para dar clase en la facultad. Había situaciones paradójicas. Y una de base: al Estatuto del Río Uruguay, que la Argentina usa para denunciar la instalación inconsulta de Botnia, lo hicieron los uruguayos pensando que los argentinos íbamos a hacer un desastre de este lado del río. En aquel momento los argentinos respondieron “seguro va a haber conflicto, así que pongamos para dirimirlo un tribunal anquilosado, lejano, que no tenga nada que ver con el medio ambiente”... Y así terminamos en La Haya.

–¿No está de acuerdo con haber ido a La Haya?

–Sí, hay que seguir con esa demanda, y también con el reclamo social. No sólo por Gualeguaychú sino por lo que viene detrás. Sabemos que el tema no se termina con Botnia, proyectan instalarse cinco plantas más. El territorio uruguayo está listo para recibir más pasteras: Botnia necesita para funcionar 120 mil hectáreas de eucaliptus, y el Uruguay ya tiene 700 mil hectáreas forestadas. Si se hace la cuenta, en ese sobrante de forestación ya están anunciadas las que van a venir.

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OTRA PLANTA MAS PARA URUGUAY ¿Y VAN?

USTEDES NOS DAN LA CELULOSA, Y NOSOTROS LES REGALAMOS DESERTIZACIÓN Y TODA LA CONTAMINACIÓN. VEN LO BUENOS Y SOLIDARIOS QUE SOMOS...

PAPER

La compañía norteamericana International Paper podría instalar una planta de pasta de celulosa en Uruguay si prosperan las negociaciones que comenzarán la semana próxima con el gobierno de Tabaré Vázquez.

No obstante, no trascendió la zona en la que se radicaría, pero se sabe que se trata de la mayor compañía de papel y productos forestales del mundo, con inversiones en 40 países y ventas anuales por 25 mil millones de dólares. Este proyecto se sumaría al de Botnia, las confirmadas inversiones de Ence y Stora Enso y la posibilidad de que lleguen la portuguesa Portucel y la japonesa Nippon Paper Group (que sería la sexta).

La semana próxima autoridades uruguayas del sector forestal recibirán a una delegación de la compañía estadounidense International Paper, que está interesada en la adquisición de cien mil hectáreas de campos forestales y en la instalación de una planta de celulosa en territorio uruguayo, según informó el diario Ultimas Noticias.

Sin embargo, el director nacional Forestal, Andrés Berterreche, aclaró que “este tipo de proyectos no son los que tienen prioridad dentro de los planes de la actual administración”.

Lo cierto es que el interés de la empresa papelera más importante del mundo se suma a proyectos ya presentados por otras compañías y que están a estudio de oficinas del gobierno de Tabaré Vázquez. A la ya instalada Botnia y las confirmadas inversiones de Ence y Stora Enso se suman el interés manifestado por Portucel para instalarse en el zona Este del vecino país. De hecho, directivos de la firma de capitales portugueses visitarán Uruguay en las próximas semanas para verificar los detalles de la inversión. En este sentido, fuentes de la Dirección Forestal indicaron que el trámite está en estudio de prefactibilidad. Además, también hay negociaciones para recibir al grupo Nippon Paper Group.

En tanto, International Paper es la mayor compañía de papel y de productos forestales del mundo. Tiene inversiones en 40 países, en los continentes americano, europeo y asiático, y exporta a más de 120 países. Sus ventas anuales llegan a 25 mil millones de dólares y tienen aproximadamente 83 mil empleados. Administra más de ocho millones de hectáreas de bosque y está posicionada como una de las propietarias privadas de tierras más grandes del mundo. En Uruguay podría comprar unas cien mil hectáreas.
La International Paper Company fue constituida en 1898 y al absorber a las empresas Union Camp (1999) y Champion International (2000) surge la empresa de papel y productos forestales de mayor envergadura global. La administración mundial de la International Paper está localizada en Memphis, Tennesee, Estados Unidos.

Fuente: Diario EL ARGENTINO GCHU. E. R.


viernes, 22 de febrero de 2008

Luego de la veda pesquera


PROPONEN BUSCAR OTROSMERCADOS PARA EL SÁBALO• Así lo manifestó César Mackler, el nuevo secretario de Ambiente de la provincia de Santa Fe que asumió en diciembre.• El funcionario explicó que habría que dejar de vender el pescado de río congelado a Colombia y otros países, buscando agregarle valor para ubicarlo en mercados europeos.• De esta manera, se necesitaría extraer menos cantidad de peces del río Paraná, aseguró.
Santa Fe, 20 febrero 2008.- En diálogo con LT10 Radio Universidad Nacional del Litoral, el Ing. César Mackler, secretario de Medio Ambiente de la provincia expresó que "en este momento estamos realizando un estudio científico para saber cuales fueron los resultados de la veda pesquera. De todas maneras, creo que se necesita mantener y reforzar este tipo de políticas durante un tiempo para revertir el proceso de disminución de esta biomasa (de peces)".Además, Mackler sostuvo que "si el sábalo sigue trabajándose como un "comodity" vamos a un problema para la cantidad de peces que hay en el río"."La idea es tratar de sacar la pesca industrial y comenzar a trabajar en cadenas de valor, de manera de extraer menos biomasa y lograr mercados nacionales que tengan un valor agregado en el producto y no venderlo solamente congelado", agregó.Finalmente, el secretario de Medio Ambiente de la provincia remarcó que "sin desmerecer, tendríamos que buscar otros mercados que no sea Colombia. Tenemos que buscar mercados europeos, donde vendamos el sábalo en un frasco, por ejemplo en escabeche, y lo vendamos 5 veces más caro".Como se recordará el nuevo gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, se manifestó con duros conceptos contra la pesca industrial en el río Paraná, calificando de "usureros" a los frigoríficos del ramo y aseguró que con la explotación indiscriminada "nos vamos a quedar sin peces"."Esta consecuencia –dijo Binner- será "peor para todos", menos para las industrias exportadoras de pescado de río, que ante la falta de materia prima no harán más que "levantar campamento e irse".Nota y audio: http://www.proteger.org.ar/doc743.htmlFuente: LT10, radio UniversidadNOTAS RELACIONADASBINNER CALIFICÓ DE USUREROS A LOS FRIGORÍFICOS DE PESCADOReconquista, 22 noviembre 2007.- El gobernador electo de Santa Fe, Hermes Binner, vaticinó que con la explotación indiscriminada el río Paraná se va a quedar sin peces. Dijo que se están llevando la riqueza ictícola a precio vil y que no es culpa de los pescadores.nota completa: http://www.proteger.org.ar/doc723.htmlInforme mundial LA CORRUPCIÓN EN PESQUERÍAS, DE MAL EN PEORAfecta a todas las ramas de la industria pesquera, agravando los efectos devastadores de la sobrepesca. La Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) advierte que el problema podría empeorar.nota completa: http://www.proteger.org.ar/doc742.html

lunes, 18 de febrero de 2008

Árboles transgénicos: negocio con incalculables consecuencias

SÁBADO 16 de febrero de 2008
http://www.anred.org/article.php3?id_article=2467
El desarrollo de la manipulación genética de árboles implica un potencial peligro a largo plazo, de consecuencias incalculables. Las poderosas industrias celulosas y de combustibles encabezan los estudios para modificar características naturales de los árboles para desarrollar nuevos negocios, aunque no pueden tener control sobre las consecuencias a futuro. Los nuevos monocultivos con fuerte presencia en América Latina y sus posibles consecuencias. Por el Movimiento Mundial por los Bosques
Por Agencia

Dado el peligro inminente de la incorporación de árboles transgénicos al paquete de monocultivos de árboles y la escasa información que circula al respecto, hemos elaborado un documento informativo (que copiamos más abajo) que esperamos pueda servir para ayudar a comprender mejor el tema.

Al mismo tiempo, aspiramos a que sea de utilidad para influenciar a los delegados oficiales en la próxima reunión del organismo asesor de la Convención sobre Diversidad Biológica (SBSSTA), que se reunirá en Roma en febrero de este año.

Hasta ahora el debate sobre los organismos genéticamente modificados -también llamados transgénicos- se ha centrado principalmente en los cultivos agrícolas y sólo en menor medida en los árboles genéticamente modificados. Esto es comprensible, dado que ya se están sembrando comercialmente cultivos transgénicos -por ejemplo maíz y soja- que están destinados a alimentar directa o indirectamente a los seres humanos, lo que constituye una amenaza potencial para su salud.

Sin embargo, el hecho de que no se coman, no significa que los árboles transgénicos sean menos peligrosos. Por el contrario, los peligros que plantean los árboles transgénicos son en cierto modo más graves que los presentados por los cultivos de ese tipo, ya que los árboles viven más tiempo que los cultivos agrícolas, y esto significa que puede haber cambios no previstos en su metabolismo muchos años después de haber sido plantados. Por ejemplo, ya se está trabajando en árboles manipulados genéticamente para que no florezcan, con el supuesto objetivo de evitar la posible contaminación de árboles naturales con el polen de transgénicos. El problema es que nadie puede asegurar que, 20 o 30 años después de plantados, uno de entre los miles o millones de árboles transgénicos no pueda florecer y contaminar a los árboles normales de la misma especie, volviendo a su descendencia estéril. El impacto que ello significaría sobre esa especie y sobre el bosque en su conjunto podría ser devastador.

Por otro lado, el polen de los árboles puede ser llevado por el viento a enormes distancias. Ello significa que los árboles transgénicos pueden fácilmente contaminar con su polen a árboles localizados a gran distancia y generar así graves impactos sobre los bosques. Por ejemplo, un pino radiata transgénico resistente al ataque de insectos plantado en Chile puede a la larga contaminar a los pinos de esa misma especie en su lugar de origen en los EEUU, pudiendo exterminar a una amplia gama de insectos y generar graves impactos sobre las cadenas alimenticias vinculadas a los mismos.

En el caso de sauces y álamos, es conocida la capacidad de cruzamiento de distintas especies entre sí, por lo que una especie manipulada genéticamente podría contaminar a muchas otras especies y transmitirles características indeseables del punto de vista del funcionamiento de los ecosistemas.

A pesar de las incertidumbres y de los riesgos potenciales, los científicos continúan jugando con los genes para "mejorar" los árboles. Por supuesto que lo que en realidad hacen es cambiar algunas de las características de los árboles para servir mejor los intereses de quienes financian su investigación -en particular grandes empresas vinculadas al sector forestal- de modo de mejorar la rentabilidad de los negocios involucrados.

Pero desde una perspectiva biológica no hay mejora alguna. ¿Es un árbol con menos lignina mejor o peor que uno normal? Es claramente peor, dada la pérdida de fuerza estructural resultante, que lo hace susceptible de sufrir serios daños durante las tormentas de viento. ¿Es una "mejora" un árbol resistente a herbicidas? No lo es, porque permite la fumigación extensiva de herbicidas, que afecta el suelo donde está el árbol, al mismo tiempo que destruye la flora local y repercute sobre la vida silvestre y la salud de la gente. ¿Qué utilidad puede tener un árbol sin flores, sin frutos y sin semillas para los seres vivos, incluyendo al ser humano? No proporcionará alimento a numerosas especies de insectos -entre los que se cuentan las abejas productoras de miel- pájaros y otras especies que dependen de las mismas para alimentarse. ¿Es una mejora un árbol con propiedades insecticidas? Es un peligro para muchas especies de insectos que a su vez son parte de cadenas alimenticias mayores.

Mejores para quien

Desde una perspectiva socioambiental, los árboles transgénicos son un paso muy peligroso y es preciso analizar quienes los están impulsando y para qué. En ese sentido, la industria forestal ha sido históricamente la más interesada en adecuar los bosques - percibidos desde su visión empresarial como "desordenados" y "poco productivos"- a sus intereses comerciales. Se asignó entonces a científicos y técnicos forestales la tarea de "mejorarlos". La respuesta fue establecer plantaciones de una sola especie en filas rectas equidistantes para así obtener la mayor cantidad posible de madera por hectárea. De ese modo los bosques y praderas comenzaron a ser progresivamente destruidos y reemplazados por monocultivos productores exclusivamente de madera.

Pero eso no fue suficiente y los forestales tomaron diferentes medidas para "mejorar" esos monocultivos. El primer paso fue investigar cuáles eran los árboles más apropiados para cada país y para cada ambiente y seleccionar los que presentaran mejores cualidades para el propósito buscado: la producción de madera para la industria. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) tuvo un papel central a este respecto, en primer lugar definiendo a estos monocultivos como "bosques" y fundamentando la necesidad de promover la plantación de tales "bosques" en los países del Sur. Pero el papel de la FAO no se limitó a eso, sino que promovió la investigación sobre especies que consideró aptas para la plantación -en particular de eucaliptos- y fue uno de los principales vehículos para convencer a los gobiernos sobre la conveniencia de promover este tipo de plantaciones en sus países.

A partir de los resultados de las primeras plantaciones se fueron luego seleccionando las especies más aptas, teniendo sobre todo en cuenta rápido crecimiento, troncos rectos, pocas y delgadas ramas y madera adecuada para la industria.

El segundo paso supuso la adopción gradual de todo el paquete de la Revolución Verde, también respaldado por la FAO: creciente mecanización de las tareas forestales, aplicación de fertilizantes químicos, agrotóxicos para combatir las plagas y herbicidas para evitar la competencia de otras plantas con los árboles plantados.

La etapa siguiente fue la selección genética tradicional para "mejorar" el desempeño de las plantaciones en términos de rendimiento de madera, a la que pronto siguió la hibridación y clonación de los "mejores" árboles. Desde esa perspectiva reduccionista, obviamente la siguiente etapa era modificar los árboles genéticamente.

Es importante señalar que la implantación de ese modelo crecientemente artificializado de plantaciones de árboles de rápido crecimiento a gran escala ha sido acompañado por la oposición cada vez más fuerte y extendida de las comunidades locales que resultaban afectadas por el mismo a causa de sus graves impactos sociales y ambientales.

Sin embargo, a pesar de dicha oposición y pese a los peligros potenciales resultante de la manipulación genética de árboles, los científicos siguen adelante en sus investigaciones, no sólo en el laboratorio y a nivel de ensayos controlados sino también en el campo, como ilustra el caso de China, donde ya se ha plantado bastante más de un millón de álamos transgénicos resistentes a insectos mediante la inserción de genes de una bacteria (Bacillus thuringiensis).

Pero la investigación no se limita a álamos, sino a una gran cantidad de especies (sauces, olmos, abetos, nogales, etc.), entre las que, como no podía ser de otra manera, se encuentran los favoritos de las empresas papeleras: eucaliptos y pinos.

Ello no es casual, porque precisamente la industria de la pulpa y el papel es una de las principales interesadas -y financiadoras- de la investigación en árboles transgénicos y aspira a sustituir sus actuales plantaciones de árboles "normales" -si es que las actuales plantaciones se pueden catalogar como "normales- con árboles transgénicos clonados que:

- crezcan más rápido
- contentan más celulosa y menos lignina
- sean resistentes a herbicidas
- sean resistentes al ataque de insectos y hongos
- sean resistentes a la sequía y las bajas temperaturas
- no florezcan

Al mismo tiempo, la industria de la celulosa -al igual que el sector de los combustibles- está también investigando las posibilidades de la manipulación genética de árboles y enzimas para la conversión de la celulosa en un combustible líquido -el etanol- que podría ser utilizado para sustituir el petróleo en el transporte. Ello podría resultar en la instalación de enormes plantaciones de árboles transgénicos -álamos, sauce, eucaliptos y otros- cuya madera sería transformada en celulosa y ésta a su vez convertida -con la ayuda de enzimas también transgénicas- en etanol.

Los países en cuestión

La manipulación genética de árboles con esos y otros objetivos se está llevando a cabo en numerosos países industrializados, tales como Alemania, Australia, Canadá, China, España, Estados Unidos, Finlandia, Inglaterra, Japón, Nueva Zelandia, Portugal y Suecia. En América Latina, Brasil y Chile son los países que están más involucrados en este tema.

En el caso de Brasil, la investigación se ha centrado en el eucalipto y ya se han autorizado -con ciertas limitaciones- ensayos de campo con árboles genéticamente modificados de esa especie. En este caso, el objetivo central es el de proporcionar más, más barata y mejor materia prima para la industria de la celulosa para exportación. Es así que las características más buscados son: rápido crecimiento, mayor porcentaje de celulosa y tolerancia al herbicida glifosato.

En Chile, la investigación apunta a resolver dos problemas que afectan a las grandes empresas del sector forestal de ese país. Por un lado, manipular pinos para volverlos resistentes a un insecto que está atacando a las plantaciones (la polilla del brote). Por otro lado, modificar genéticamente a eucaliptos para hacerlos más resistentes al frío y poder así entonces extender las plantaciones -que están siendo activamente resistidas por los Mapuche- más hacia el sur del país y más arriba en la cordillera.

Sin embargo, es importante señalar que todas esas investigaciones, tanto dentro como fuera de la región nos conciernen a todos, ya que los árboles que hoy están siendo manipulados en Nueva Zelanda o en Chile o en cualquier otro país pueden ser pronto los árboles que se planten en Uruguay, o Colombia, o Sudáfrica o Indonesia.

Es importante que todos sepan que plantaciones de árboles transgénicos no harán más que exacerbar todos los impactos de los monocultivos actuales. En efecto, árboles de crecimiento más rápido agotarán el agua más rápidamente; habrá una mayor destrucción de la biodiversidad en los desiertos biológicos de árboles modificados para ser resistentes a insectos y no tener flores, frutos ni semillas; se destruirá el suelo a un ritmo mayor mediante el aumento de la extracción de biomasa, la mecanización intensiva eliminará aún más empleos y el aumento del uso de agrotóxicos afectará la salud de la gente y de los ecosistemas y se quitará el sustento a más comunidades que serán desplazadas para hacer lugar a todavía más "desiertos verdes".

Es por ello fundamental que todas las organizaciones y comunidades que hoy se oponen a la expansión de los monocultivos de árboles se incorporen a la lucha contra los árboles transgénicos para evitar que esa amenaza se convierta en realidad. En ese sentido, una serie de organizaciones han iniciado una campaña internacional para la prohibición de la liberación de árboles transgénicos, a la que se pueden incorporar tod@s quienes se interesen en esta actividad.

Contactos:

Ana Filippini

Movimiento Mundial por los Bosques

Hemisferio Sur

anafili@wrm.org.uy

http://www.wrm.org.uy

Orin Langelle

Global Justice Ecology Project

STOP GE Trees Campaign

Hemisferio Norte

langelle@globaljusticeecology.org

http://www.stopgetrees.org/

Este documento lo pueden usar libremente (incluyendo su impresión en papel) y modificarlo a gusto para adaptarlo a las necesidades locales. Se puede acceder al documento en formato pdf en: http://www.wrm.org.uy/temas/AGM/doc...

A quienes tengan interés en obtener más información sobre árboles transgénicos, les informamos que el WRM ha publicado un libro, un boletín especial y una serie de artículos sobre este tema. Todo ello está disponible en nuestra página en: http://www.wrm.org.uy/temas/biotecn...

Además, en esa sección también es posible acceder a un video (en inglés) y a más información relevante sobre la materia.

viernes, 15 de febrero de 2008

Cristina y los asambleístas marcaron sus diferencias en Casa Rosada

21:49
La Presidenta reiteró su desacuerdo con los cortes de ruta. Y mostró su oposición a un pedido para castigar comercialmente a Botnia. "No era la respuesta que esperábamos", aseguraron tras el encuentro los ambientalistas de Gualeguaychú.>
DIALOGO. El encuentro duró casi dos horas.

En un encuentro que reflejó las distintas visiones que tienen las partes, la presidenta Cristina Kirchner recibió esta noche en Casa de Gobierno a representantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. El encuentro se extendió casi dos horas y tuvo como escenografía el despacho de la mandataria. Además de la Presidenta, participaron de la audiencia el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el canciller Jorge Taiana, la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y el intendente de Gualeguaychú, Juan Carlos Bahillo. En la charla, los manifestantes reclamaron nuevas medidas contra Botnia. Entre ellas, solicitaron la aplicación del Código Aduanero para que no se permita el paso por territorio argentino de insumos para Botnia, así como la sanción de una ley de la madera que impida la exportación de madera en pie para plantas de celulosa. La mandataria mostró su oposición al pedido. "No comparte el punto de vista jurídico sobre el asunto", reconoció el asambleísta Osvaldo Fernández. "Nos vamos con insatisfacción, no era la respuesta que esperábamos", dijo. Sin embargo, afirmó que la jefa de Estado reiteró que el Gobierno mantiene su apoyo al reclamo. Los representantes de Gualeguaychú también pidieron que el Gobierno les brinde sostén financiero para que los gualeguaychenses que posean nacionalidad europea puedan tramitar una demanda contra la empresa finlandesa en tribunales del Viejo Continente. También requerieron la instalación de un costoso instrumental para monitoreo del aire sobre el puente San Martín, así como la difusión del reclamo argentino en foros europeos. Desde el Gobierno, en tanto, se renovó el pedido para que se levante el corte de ruta, argumentando que ese tipo de medidas perjudican el reclamo argentino ante Uruguay. Los asambleístas más duros ya adelantaron que no aceptarán esa posibilidad, ni siquiera si el Tribunal Internacional de La Haya falla a favor de Uruguay en el diferendo con la Argentina.

jueves, 14 de febrero de 2008

Desenmarañando las mentiras: por qué los árboles GM no tienen sentido



13-02-08, Por Chris Lang *
Quienes proponen los árboles GM nunca discuten los derechos a la tierra ni los derechos de las comunidades locales a manejar sus propios recursos. No hablan de reducir la demanda de productos de madera tales como el papel, ni del hecho de que la demanda viene del Norte en su mayor parte.

Los promotores de los árboles modificados genéticamente intentan convencer a los demás de que la investigación en árboles GM es una tecnología neutral desarrollada por los científicos para resolver algunos de los problemas del mundo. Presentan una serie de argumentos que desvían la atención de los problemas asociados con los árboles GM y los modelos industriales de forestación, con inclusión de los monocultivos forestales.
Steven Strauss es profesor de biología molecular y celular y de genética del Departamento de Ciencia Forestal de la Universidad de Oregón y uno de los principales investigadores en árboles GM del mundo. En 2001, Strauss y sus colegas del Instituto Forestal de Oxford escribieron que las discusiones sobre los árboles GM tienden a ser “altamente polarizadas”:
En los debates, los argumentos a menudo pasan gradualmente de lo biológico a lo ideológico, según la visión del mundo del participante. Aquellos que están en contra del manejo intensivo de la producción de madera, que sienten que la modificación genética es inaceptablemente innatural o que objetan el importante papel de las patentes, y por lo tanto de las corporaciones, en la modificación genética tienden a estar en contra. Aquellos que creen que producir más madera en menos tierra es un objetivo importante tanto en lo ambiental como en lo económico y que aceptan que la tecnología y las grandes corporaciones sigan teniendo un papel importante en la forestación y la agricultura tienden a estar a favor.
Esta declaración también revela mucho sobre la visión del mundo de Strauss y sus colegas de clase media, de sexo masculino, del norte y altamente capacitados. Esta visión del mundo tiene muy poco en común con la realidad a la que se enfrentan los aldeanos que han perdido sus tierras y medios de sustento ante las masivas plantaciones forestales industriales en el Sur. O con la realidad de los trabajadores de las plantaciones que han visto a colegas y amigos envenenarse con las cantidades excesivas de plaguicidas que tienen que fumigar sobre las plantaciones. O con la de los trabajadores que producen carbón vegetal a partir de eucaliptos, en condiciones horrendas, en Brasil.
Los argumentos a favor de los árboles GM no tienen en cuenta las preocupaciones de las personas que viven cerca de las plantaciones. Tampoco están dirigidos a cualquiera que haya escuchado a los pobladores describir sus problemas desde el momento que una empresa de pulpa y papel cubrió su tierra con un monocultivo forestal. Por el contrario, los argumentos de quienes proponen la modificación genética están dirigidos a lectores mal informados que nunca han visto un monocultivo industrial de árboles o, si lo han visto, fue junto con funcionarios de la empresa que maneja la plantación. Quienes proponen los árboles GM nunca discuten los derechos a la tierra ni los derechos de las comunidades locales a manejar sus propios recursos. No hablan de reducir la demanda de productos de madera tales como el papel, ni del hecho de que la demanda viene del Norte en su mayor parte. Sus argumentos están encaminados a desviar la atención de estos asuntos.
1. Árboles GM de crecimiento más rápido no ayudarán a aliviar la presión sobre los bosques nativos
A primera vista el argumento de que plantar árboles GM que crezcan más rápido significa “producir más madera en menos tierra” parece convincente.
Quienes proponen los árboles GM alegan que, puesto que la demanda de productos de la madera está aumentando, al producir más madera en las plantaciones de árboles GM que crezcan más rápido se necesitará cortar menos árboles en los bosques nativos.
Sin embargo esto pasa por alto la realidad del establecimiento de plantaciones, en especial en el Sur. Las plantaciones industriales de árboles y las fábricas de celulosa proporcionan pocos empleos pero destruyen el sustento local. La gente se ve obligada a irse, a veces a otros bosques donde tendrán que despejar tierras para la agricultura.
A menudo las plantaciones forestales se establecen tras la destrucción de bosques nativos. En Sumatra, por ejemplo, se eliminaron grandes extensiones de bosques para alimentar las fábricas de celulosa y papel. Para reemplazar los bosques talados y arrasados, las fábricas de celulosa están estableciendo plantaciones de acacias. La fábrica de pulpa y papel Indah Kiat, propiedad de Asia Pulp and Paper, en la provincia de Riau, tiene una capacidad de producción de 1,8 millones de toneladas de pulpa y 654.000 toneladas de papel. En más de 50.000 hectáreas de las concesiones de APP existen conflictos territoriales sin resolver. En un intento de solucionar sus serios problemas en cuanto a mantener el abastecimiento de fibra en el futuro, Indah Kiat está investigando en árboles GM en colaboración con la Universidad de Beijing.
Las plantaciones de rápido crecimiento producen madera adecuada para la industria de la pulpa y el papel, para carbón o para puntales para minas. Producir más fibra para la industria de la celulosa no cambiará la demanda de maderas tropicales duras, decorativas y de alta calidad para la industria de la construcción, provenientes en su mayor parte de los bosques tropicales.
La demanda de madera no es la única causa de la deforestación. Los bosques se abren y se construyen carreteras que los atraviesan, quedan sumergidos por represas hidroeléctricas o se los tala para plantar cultivos comerciales (como la soja) o criar ganado. La minería y la extracción de petróleo en los bosques causan un daño enorme tanto a los bosques como a las personas que allí viven. La creación de nuevas plantaciones industriales de árboles no tiene efecto alguno sobre esta destrucción.
Toda gran corporación debe expandirse continuamente para pagar sus deudas y recuperar sus costos de inversión y para tener contentos a sus accionistas. Aracruz Cellulose es el mayor productor mundial de pulpa de eucalipto blanqueada, con el 31 por ciento del mercado mundial. Los eucaliptos que alimentan las plantas de celulosa de Aracruz Cellulose en Brasil han sido cultivados por su crecimiento rápido a lo largo de tres décadas. Los monocultivos de Aracruz consisten en algunos de los árboles de crecimiento más rápido del mundo, pero Aracruz continúa expandiendo tanto su producción de pulpa como la extensión de sus plantaciones, ejerciendo más presión sobre el sustento de los residentes locales y lo poco que queda de los bosques de la Mata Atlántica en la zona. Aracruz también está investigando en árboles GM.
Es probable que los árboles genéticamente modificados para que crezcan rápido consuman todavía más agua que los árboles que actualmente se utilizan en las plantaciones forestales industriales, lo que llevará a más ríos y arroyos secos, un mayor descenso de los niveles piezométricos y más pozos que se secarán. Los nutrientes se tomarán del suelo más rápido y esto hará que se necesiten más fertilizantes químicos. Los árboles GM crecerán más rápido que los árboles nativos y podrán ser muy invasivos de los bosques circundantes, desplazando la vegetación y destruyendo el hábitat de los animales, las aves, los insectos y los hongos que han evolucionado para vivir en los bosques nativos.
Los promotores de las plantaciones industriales y los árboles GM asumen que la demanda siempre creciente de productos de la madera es un hecho inalterable. Ignoran el hecho de que la mayoría de la pulpa producida en el Sur es para alimentar la demanda del Norte. Aracruz, por ejemplo, exporta el 95 por ciento de su pulpa. El consumo de papel per cápita en Alemania alcanza el 70 por ciento del de EEUU. En promedio, en Vietnam se consume el dos por ciento de la cantidad de papel consumida en EEUU. Las tasas de alfabetización de EEUU, Alemania y Vietnam son casi idénticas.
Casi el 40 por ciento del papel se usa en embalajes. El 60 por ciento del espacio de los periódicos estadounidenses es publicidad. En 2002, el director ejecutivo de Stora Enso, explicó en su presentación “Logrando nuestras ambiciones de crecimiento” que el factor clave del aumento de la demanda de papel era el aumento del gasto en publicidad en periódicos y revistas. El consumo siempre creciente de papel no es necesario ni tampoco inevitable.
2. Los árboles GM no pueden ayudar a revertir el cambio climático
La idea de que plantar árboles puede ayudar a revertir el cambio climático se basa en el falso supuesto de que una tonelada de carbono emitida al quemar carbón o petróleo es igual a una tonelada de carbono contenida en un árbol.
El carbono almacenado en forma de combustible fósil bajo tierra es estable y no entrará en la atmósfera a no ser que las corporaciones hagan un pozo, lo extraigan y lo quemen. Para que las plantaciones forestales puedan permanecer como almacén de carbono hay que protegerlas e impedir que se incendien, que las plagas o enfermedades las destruyan y que se las tale. Hay que evitar que los árboles mueran y se pudran. Hay que persuadir a las comunidades locales de que no intenten reclamar las tierras que las plantaciones les hicieron perder cortando los árboles.
En términos del impacto sobre el clima, hay dos tipos diferentes de carbono que no pueden sumarse ni restarse entre sí.
3. La modificación genética de los árboles para reducir el contenido de lignina no soluciona la contaminación de las fábricas de celulosa
Para producir pulpa kraft blanqueada los árboles se astillan, se cocinan a presión, se lavan y luego se decoloran. En el proceso de cocción se usan productos químicos tóxicos para quitar la lignina, una sustancia parecida a la goma que mantiene unidas las células de la madera y hace que los árboles sean fuertes. La lignina hace que el papel amarillee, y por lo tanto todo resto de lignina debe ser blanqueado.
Los científicos forestales alegan que al modificar genéticamente los árboles para que tengan menos lignina han encontrado la forma de que las fábricas de celulosa contaminen menos. “La parte costosa del proceso de fabricación de la pulpa y el papel, desde las perspectivas tanto económica como ambiental, puede atribuirse a la eliminación de las ligninas. Por lo tanto es muy conveniente desarrollar medios por los cuales se reduzca el contenido de lignina o resulte más fácil extraer las ligninas”, explicaron científicos forestales de la Universidad de Oxford y la Universidad de Oregón en un artículo publicado en Plant Biotechnology Journal en 2003.
Entre los riesgos asociados a los árboles GM de lignina reducida se incluyen árboles debilitados en su estructura, más vulnerables a las tormentas. Los árboles de lignina reducida son más susceptibles de contraer enfermedades virales. Disminuir la lignina puede reducir las defensas de los árboles contra ataques de plagas, lo que lleva a un aumento del uso de plaguicidas. Los árboles con poca lignina se pudrirán más fácilmente, lo que tendrá serios impactos sobre la estructura del suelo y la ecología.
Si los árboles GM de lignina reducida se cruzaran con árboles del bosque estos impactos no se verían limitados a las plantaciones. Aunque los árboles GM de lignina reducida podrían ser menos competitivos que los árboles nativos, se los plantaría en enormes cantidades. Si la plantación estuviera cerca de una pequeña población de árboles nativos de la misma especie, los árboles GM podrían interferir en la reproducción de los árboles nativos de la misma especie de forma abrumadora. Los ecosistemas podrían ser invadidos por árboles que no pueden resistir tormentas y que corren el riesgo de sufrir ataques de plagas e infecciones virales que podrían acabar localmente con los árboles nativos de la misma especie. También podrían conllevar un rápido aumento de las poblaciones de insectos.
Al centrarse tanto en la lignina como causa de la contaminación de las fábricas de celulosa, los defensores de los árboles GM pueden argumentar que la reducción de la lignina de los árboles es una solución razonable. Pasan por alto otras soluciones posibles, como la utilización de otros cultivos, por ejemplo el cáñamo, con niveles de lignina más bajos que los de los árboles.
Establecer plantaciones de árboles GM de lignina reducida no soluciona ninguno de los problemas ambientales y sociales que las plantaciones industriales causan a las comunidades locales. En lugar de hacer preguntas sobre la naturaleza de la industria global de la pulpa y el papel para la que están trabajando, los científicos forestales están preguntando si la modificación genética de los árboles para reducir la lignina funcionará.
4. Los árboles GM resistentes a los insectos no conllevarán un menor uso de plaguicidas
Los monocultivos forestales se enfrentan a la amenaza permanente de ataques de insectos. Cuando esto ocurre, la única solución es muy a menudo la aplicación de plaguicidas químicos. La biotecnología ofrece la posibilidad de árboles GM resistentes a los insectos, lo que usualmente se logra mediante la inserción de genes de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt). Los árboles GM resultantes producen su propio insecticida, que mata los insectos que intentan alimentarse del árbol. Los científicos de Forest Research, en Nueva Zelanda, han modificado genéticamente pinos radiata de esta manera. Los defensores de los árboles GM alegan que con esta novedad habrá menos necesidad de fumigar las plantaciones con plaguicidas.

Sin embargo, las plagas tienen una probabilidad mayor de desarrollar resistencia a un insecticida que está siempre presente. El algodón Bt modificado genéticamente se ha plantado mucho en China. Aunque al principio supuso una reducción del uso de plaguicidas, hay signos de que el gusano bellotero del algodón está desarrollando resistencia al algodón Bt. Liu Xiaofeng, de la oficina del algodón del Departamento de Agricultura de Henan dijo recientemente a Reuters que dentro de seis o siete años el gusano bellotero ya no sería afectado por los árboles de algodón Bt modificado genéticamente.
Si las plagas se volvieran resistentes a los árboles GM que generan insecticidas, la “solución” de los encargados de las plantaciones sería fumigar aun más plaguicidas.
Hasta que las plagas no desarrollen resistencia, los árboles transgénicos Bt pueden tener una ventaja sobre los árboles de los bosques, más vulnerables a ataques de insectos, aumentando así los riesgos de que los árboles Bt invadan los bosques circundantes. Si así lo hicieran, los árboles transgénicos Bt trastornarían la dinámica de las poblaciones de insectos tanto en los bosques naturales como en las plantaciones.
5. Los árboles GM con tolerancia a herbicidas no conllevarán un menor uso de herbicidas
En 1995, Monsanto produjo en Brasil un eucalipto GM con tolerancia a herbicidas. “Estimamos que la modificación reduciría a la mitad los costos de control de malezas y aumentaría el rendimiento final en un 10 por ciento”, dijo David Duncan, antiguo jefe del departamento forestal de Monsanto, al periodista Casey Woods en 2002. Los científicos de Forest Research, en Zelanda, han producido abetos y pinos GM resistentes a herbicidas. Estos árboles están siendo probados en ensayos de campo.
El glifosato es el ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto. La empresa se jacta de que sus productos de glifosato “están entre los herbicidas más usados del mundo”. Monsanto los describe como “herbicidas no selectivos de amplio espectro”. En otras palabras, los herbicidas con glifosato matarán prácticamente cualquier cosa verde con la que entren en contacto.
Como señalan Viola Sampson de Eco-Nexus y Larry Lohmann de The Corner House, “Los árboles modificados genéticamente para ser resistentes a los herbicidas consolidarán más el uso de productos químicos en los esfuerzos estatales y corporativos para crear paisajes arbolados libres de especies ‘extrañas’”.
Las plantaciones de árboles GM con resistencia a herbicidas podrían resultar en el aumento del uso de herbicidas por dos razones:
Primero, el hecho de que los árboles no serán dañados por el herbicida puede alentar el uso irresponsable de herbicidas de parte de los capataces de las plantaciones. Las plantaciones de árboles GM pueden fumigarse en cualquier etapa del crecimiento del árbol.
En segundo lugar, los árboles GM tolerantes al Roundup fueron diseñados para usarse en plantaciones donde el herbicida utilizado es Roundup. El uso de un solo herbicida para eliminar las malezas aumenta la probabilidad de que las malezas desarrollen resistencia a ese herbicida. Como explican los científicos de la Universidad de Abertay, de Dundee, Escocia, y del Max Plank Institut für Chemische Ökologie, Alemania, “La resistencia a los herbicidas como el Round-Up o glifosato, los más citados en la literatura anti-GM, solamente puede convertirse en un problema significativo si nos servimos del mismo como única manera de matar las malezas”. Los científicos están recomendando la utilización de un cóctel de productos químicos para lidiar con las malezas en las plantaciones. En ese caso, los árboles GM diseñados para ser tolerantes a un único herbicida serían de poco beneficio.
Se necesitarían aun más herbicidas en caso de que los árboles GM resistentes a herbicidas se cruzaran con árboles relacionados fuera de la plantación, o si los árboles GM se expandieran como maleza fuera de las plantaciones. Las malezas tolerantes a herbicidas ya han empezado a aparecer en los campos de los agricultores. En 2003, Bob Hartzler, profesor de agronomía de la Universidad de Iowa, realizó una investigación que indica que en los siete años anteriores cinco especies de malezas se habían vuelto resistentes al herbicida glifosato.
En Argentina se han plantado 11 millones de hectáreas de soja modificada genéticamente a partir de 1996, cubriendo la mitad de las tierras cultivables del país. La soja GM es resistente al herbicida Roundup de Monsanto. Entre 1996 y 2001 Monsanto redujo a la mitad el precio del Roundup en Argentina.
El uso del glifosato se disparó en Argentina y pasó de 13,9 millones de litros en 1997 a 150 millones de litros en 2003. Los agricultores tienen que usar más y más herbicidas en un intento de controlar las malezas que también se han vuelto tolerantes al Roundup
6. Los árboles GM no limpiarán la contaminación
Scott Merkle y Richard Meagher, de la Universidad de Georgia, han producido álamos GM que pueden eliminar el mercurio de los suelos contaminados. Los científicos modificaron genes de la bacteria Escherichia coli y los insertaron en los álamos. Los árboles GM fueron diseñados para chupar el mercurio del suelo y liberarlo a la atmósfera. En julio de 2003 los científicos plantaron un campo de ensayo de 60 álamos GM en Danbury, en un lugar que en el siglo XIX había sido ocupado por una fábrica de sombreros.
El profesor Joe Cummins, geneticista de la Universidad de Western Ontario, Canadá, se cuestiona si los árboles GM mejorarán realmente la situación. “El ‘remedio’ para el mercurio... simplemente trasladará la contaminación a la atmósfera, de donde volverá a depositarse sobre las ciudades del noreste y los lagos y cursos acuáticos del norte de EEUU y de Canadá”, escribió en la revista Science in Society. “Tal ‘remedio’ no remedia nada, ¡apenas traslada el problema de un lugar a otro!”, concluyó.
David Salt, de la Universidad de Northern Arizona, expresó sus preocupaciones sobre la utilización de árboles para limpiar la contaminación ya en 1995: “¿Estaríamos simplemente cambiando la contaminación del suelo por la contaminación del aire?”, preguntó. www.ecoportal.net
Extracto tomado del libro de Cris Lang: “Árboles Genéticamente Modificados. La amenaza definitiva para los bosques”. Publicado por WRM. Uruguay - http://www.wrm.org.uy
– Enviado por RED POR UNA AMÉRICA LATINA LIBRE DE TRANSGENICOS